666: lo que se oculta con celo y el mundo teme

72 x 3 = 216 (2 + 1 + 6 = 9) 

En la Torá, específicamente en Éxodo 14:19-21, existen tres versículos consecutivos. Cada uno de ellos contiene exactamente 72 letras. 

Al combinarlos (el primero al derecho, el segundo al revés y el tercero al derecho), se forman los 72 nombres de Dios. 

Cada nombre se conforma estrictamente por 3 letras. 7 + 2 + 3 + 2 + 1 + 6 = 21 Si sumamos el valor de las letras hebreas de Ehyieh (אֶהְיֶה - Yo Seré): Alef (1) + He (5) + Yod (10) + He (5) = 21. (Este nombre es importante pues es el nombre de D-os de la Sefirá de Keter o Corona). Si sumamos el valor de los resultados del punto 1 y 2 obtenemos: 9 + 2 + 1 = 12 (12 tribus de Israel, 12 signos zodiacales). 

Si sumamos: 9 + 2 + 1 + 1 + 2 = 15 (El número 15 representa principalmente el nombre divino י-ה (Yah), compuesto por Yod (10) + He (5). 

A menudo simboliza la elevación de lo físico a lo espiritual). Si sumamos: 9 + 2 + 1 + 1 + 2 + 1 + 5 = 21. Si sumamos el 21 que obtuvimos del punto 2 con el 21 que acabamos de obtener tenemos: 21 + 21 = 42 (Ana Bejóaj o el nombre de D-os de 42 letras). 

Volviendo al 216: Si multiplicamos 36 (36 justos ocultos que sostienen el mundo según la tradición, o los decanatos egipcios que dividen la rueda zodiacal en 36 partes) por 6 obtenemos: 216 (primer 6). Si sumamos el resultado anterior: 3 + 6 + 6 + 2 + 1 + 6 = 24 -> 2 + 4 = 6 (segundo 6). 

Si contamos los dígitos de la operación (3, 6, 6, 2, 1, 6), son 6 dígitos (tercer 6). Si multiplicamos los tres seises obtenidos: 6 x 6 x 6: Obtenemos de nueva cuenta 216. 

Si sumamos los números 1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6... hasta llegar a 36 obtenemos: 666. Existe una diferencia abismal entre lo que se enseña a las masas y lo que se estudia a puerta cerrada en las escuelas de misterios. Afuera se debate con burla, adentro se meditan los números. 

La realidad no es sólida, es frecuencia. 216 es el valor de la palabra hebrea Gevurá (גבורה - Rigor). Es el "cubo" o la matriz donde vivimos. Si multiplicas 6 x 6 x 6, obtienes 216. 

El rigor del contenedor no aprisiona la luz, sino que la concentra y la "sella" para que el Arquitecto pueda usarla como un cincel sobre la materia. Apocalipsis 21:17 dice: "Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel." 

La medida divina de los nombres (72) sumada a la medida del hombre (144) sella perfectamente el contenedor del 216. Es la unión de la conciencia con la estructura. 

El gran alquimista Paracelso sentenció: "Todo es veneno, nada es veneno; la dosis diferencia el veneno de la cura". 

Esta es la clave para entender el 666. Nos han enseñado a temerle como el número de una "bestia" externa para que nunca reclamáramos el poder que representa. En la matemática solar, la tabla del Sol (un cuadrado de 6x6) contiene los números del 1 al 36. Si sumas todos esos números (1+2+3...+36), el resultado es 666. 

Es el Sello del Sol. Representa la fuerza vital y la vida orgánica (el carbono tiene 6 protones, 6 neutrones y 6 electrones). En la "dosis" incorrecta (la inconsciencia), esta energía nos esclaviza a la materia. 

En la "dosis" del iniciado (la conciencia), es el combustible para iluminar el mundo. ¿Por qué se persiguió a los gnósticos y se quemaron sus textos? Porque enseñaban que no necesitas intermediarios. 

Las instituciones han necesitado históricamente súbditos, no "Arquitectos". 

Tergiversaron el mensaje para hacernos creer que el "Rigor" (Samael) era un demonio al que temer, cuando en realidad es el "Secretario de Manifestación" que obedece a la voluntad del hombre despierto. 

A puerta cerrada, en las logias, se estudia esta gematría para construir imperios, mientras desde las instituciones oficiales se fomenta la burla para mantener al resto en la ignorancia. 

La descripción de la "Nueva Jerusalén" no es una profecía sobre una ciudad que caerá del cielo; es el plano de tu propia mente cuando logras la unidad. El versículo 21:16 es una referencia directa al 21 (Yo Seré / Keter) y al 16 (base del 216). 

El texto dice que sus dimensiones son iguales: es un Cubo. 

Es el contenedor de 216 transmutado en transparencia y oro. 

No seas el espectador de la ilusión. 

Conviértete en el arquitecto de tu destino.

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